Antes de que sigas leyendo, tengo que decirte que, si no te cogen en una entrevista de trabajo, no quiere decir que no valgas para el puesto o que la culpa sea tuya por "hacer una mala entrevista". No te eches la culpa. Vaya eso por delante.

Tú eres como eres, dependiendo de multitud de factores. Y va a ser imposible que te des la vuelta como un calcetín de un día para otro. Además, tienes la dificultad de no saber qué talla, color o material tienen que tener los calcetines que le encajan a esa empresa o concreto. No tienes ni idea, ni lo vas a saber. Respira.

Del otro lado tienes a otra persona. Una persona más. No te puede leer la mente, no tiene una bola de cristal que adivina cómo te vas a comportar en el puesto de trabajo dentro de un año y tiene tantas ganas de acertar en el proceso de selección como tú. Está deseando saber que eres la persona adecuada.

La mayoría de los profesionales de selección tienen formación en Psicología. La Psicología es la ciencia que estudia la mente. Es una pena que la mente no se pueda leer, pues haría mucho más fácil la vida a los psicólogos. Pero como es imposible, pues lo que queda es el estudio del comportamiento, dando por supuesto que la conducta es un reflejo de lo que ocurre en la mente. Más o menos se puede resumir en lo siguiente: piensas y así te comportas.

La mayoría de los comportamientos de las personas normales son aceptables. Eso nos permite vivir en sociedad. La gente normal hacemos cosas normales y diferenciamos claramente entre lo que "se puede hacer" y lo que no. Pero necesariamente eso no implica que nos gusten todos los comportamientos. Sabemos que algo puede ser normal, pero no gustarnos. Somos personas y todo, absolutamente, lo vamos a filtrar con nuestros propias opiniones y vamos a ver nuestra forma de actual con mejores ojos que las de otros.

Y de eso no se libra nadie. Ni siquiera los reclutadores. Nadie.

Muchos y muchos se han esforzado por utilizar las técnicas más objetivas posibles. Y, desde luego, no es lo mismo lo que puede hacer un profesional que una persona sin esos conocimientos. Pero sería una tontería decir que los profesionales son completamente objetivos. Nadie lo somos. Porque somos personas y nuestra humanidad no es objetiva por propia definición.

Así que sí, hay un componente tuyo que puedes trabajar en una entrevista, y que está relacionado directamente con lo que, en la cultura en la que estamos, "se puede hacer" y "está bien visto". Eso es puro sentido común. Vemos mal que la gente a la que no conocemos nos grite, o se muestre arrogante, o lleve ropa extraña o sucia. Pero hay otras cosas en las que no tienes nada que decir, que son las relacionadas con la propia cultura de la empresa y con la profesionalidad de la persona que te está entrevistando.

La cultura organizacional es un filtro que empaña todo lo que hace la empresa. Es la forma de pensar de la organización. Como las personas, puede ser más amable o menos, tener más paciencia o menos, estár más orientada al detalle o a la innovación, ser más extrovertida o introvertida, tener más en cuenta los sentimientos o menos. Igual que las personas.

Si tu personalidad no encaja con la personalidad de la empresa (con su cultura), no vas a tener nada que hacer allí. Ni el día de la entrevista ni todos los días que quisieras pasar en ese entorno. Y eso lo vas a notar en el tiempo que pases con la persona que te entrevista. Esa persona conoce la cultura de la empresa y va a hacer todo lo posible por determinar si tu encajas en ella o no.

La personalidad del reclutador también es otro factor sobre el que no tienes ningún control. Puede ser una persona empática o no, paciente o impaciente, orientada al detalle o de altos vueltos, que quiere que hables mucho o que le inquieta que hables poco. No lo vas a saber y poco vas a poder controlar en ese campo. Y esto ocurre incluso con alguien que es un buen profesional. Como sabes, el 100 % de las personas que trabajan no son buenos profesionales. En ese sector, como en el tuyo, hay de todo.

Como ves, son muchas las razones por las que puede que no te cojan en una entrevista de trabajo. La mayoría no tienen nada que ver contigo y no puedes controlarlas en absoluto.

Y, en el fondo, lo sabemos. Pero somos personas, y nuestra especialidad, la de todos, es sentirnos el centro de nuestro propio universo, por lo que explicamos nuestras experiencias desde nuestro punto de vista, olvidando habitualmente a los demás y la situación en la que se efectúa la interacción.

¿Qué puedes hacer entonces? Participar de forma activa en el juego y dar tú el primer paso preguntándote si realmente quieres trabajar en esa empresa. Para ello necesitarás investigar mucho y no dejarte llevar por lo que "dicen los demás". Elige dónde y con quién quieres estar. Habla de tú a tú. Recuerda que no eres un elemento decorativo. Aporta. Hazte valer. Pero, ante todo, ve al sitio adecuado donde están esperando recibir con los brazos abiertos a gente como tú. Seguro que allí te cogen en la entrevista de trabajo.